PROGRAMA #250 Lazos de otros mundos se siguen entretejiendo

 

Norte, sur, este, oeste. Donde se vaya, donde se camine, donde se beba, la lógica hegemónica gobierna. En esa lógica común se impone que el territorio sea apenas sustrato para hacer negocios, la montaña un reservorio para hacer negocios, el rio un caudal para hacer negocios. El denominado extractivismo es algo más que una forma de obtener rápidos ingresos de dólares. Se trata de un modo de pensar el espacio y el tiempo, nuestro espacio y nuestro tiempo, de ordenar, de sacrificar lo que se asuma sacrificable.

Y en esa lógica, los nombres propios muestran una mezcla de negocios empresariales con instituciones estatales, sin que el para qué y el para quién reciba clarificaciones y contrapuntos. ¿Qué es entonces lo público? ¿De qué se trata lo común? Y acaso el mayor problema no solo sea que no haya diferenciación posible, sino que gran parte de las personas y partidos que la integran no reconozcan a esa mezcla como un problema. Que no haya siquiera dolor en haberle puesto precio a todo.

En este programa número 250 de Después de la Deriva viajaremos a La Rioja, Mendoza, Exaltación y Río Negro para poder escuchar y dialogar con compañeros y compañeras que no aceptan las lógicas ofrecidas. Personas y comunidades que avanzan en direcciones muy diferentes. Claro, porque por más que intenten ocultarlo, los lazos de otros mundos se siguen entretejiendo. Lazos como los que nos llevarán este fin de semana a Andalgalá en compañía con colectivos de todo el país. Y así, caminar el mientras tanto nos ofrece todos estos contrastes. Vamos entonces a transitarlos en este nuevo y sentido programa de Después de la Deriva.

PROGRAMA #249 En Estado de cacería

 

A poco más de un mes del atentado contra la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner que llegó para proponer una singular interpretación en torno al peronismo procurando instalar que aún tratándose del gran partido del Estado nacional desde su aparición en 1945, se trataba de una víctima de la maquinaria institucional, el cuento tuvo patas cortas.
La falacia –insostenible a la luz de cualquier somero repaso histórico pero también partiendo de cualquier reporte del reciente- se desmoronó por completo en Bariloche y las víctimas de esa colapso fueron mujeres del pueblo mapuche.
El aparato represivo estatal, capitalista, racista, patriarcal y colonial que el gobierno peronista de los Fernández desparramó para desalojar a integrantes de la comunidad Lof Lafken Winkul Mapu de Villa Mascardi, desnudó la lógica del sistema gobierne quien gobierne.
Sin margen económico para maquillar el despojo, el ajuste y el saqueo, el oficialismo se mimetizó con la derecha que supuestamente combate y resiste y en nombre de gestión democrática del capital decidió imponer el orden con un operativo invasor que dejó a siete mujeres mapuches detenidas.
Y la justicia, ese poder laberíntico que según la versión oficial parece orientado casi exclusivamente a importunar el liderazgo moral y político de la vicepresidenta, mostró su cara más brutal contra ese puñado de mujeres originarias para detenerlas, incomunicarlas y trasladarlas.
La magnitud del accionar represivo para atender la demanda institucional y la mirada del electorado derechizado trajo, al menos, una buena noticia: la suspensión del coro de oportunistas funcionales hablando del amor y lagrimeando por los discursos del odio, categorías que según puede verse por el silencio gubernamental y de sus seguidores, no aplica a las comunidades originarias.
Pero mientras ese poder monolítico de arriba aplica a una lógica vertical de la representación y la delegación a cargo de un elenco de especialistas para empujarnos al abismo del consumo y la criminalización, el pueblo mapuche en la mira y cada construcción asamblearia e igualitaria que resiste y construye regala otra foto posible.
Aferrados a esas imágenes de quienes luchan y siembran, de aquellas personas que piensan y hacen, de las que ponen en diálogo lo ancestral y el porvenir, esta noche en Después de la Deriva nos levantamos junto a esa rabia que grita y nos sentimos en esa misma senda de quienes andamos por la vida de paso pero asumiendo la responsabilidad de cuidar y hacer crecer lo que debe seguir latiendo.

PROGRAMA #248 «No estamos todos, nos faltan 43»

La noche del 26 al 27 de septiembre de hace 8 años el Estado mexicano desaparecía a 43 estudiantes de la escuela normal rural de Ayotzinapa, en el estado de Guerrero.

Desde entonces el grito de «No estamos todos, nos faltan 43» recorrió el mundo y, sin embargo, todavía se desconoce con exactitud qué pasó esa noche, dónde están, quién se los llevo y que hicieron con ellos

.La desgarradora figura del desaparecido en méxico no sólo aplica para los normalista de ayotzi, se estima que hay 100 mil  personas más buscadas en todo el país por sus familias, amigos,aunque no así por el Estado, sea cual sea su color político.

En Argentina, aunque con un número ciertamente inferior, también conocemos la figura de las y los desaparecidos en democracia y si algunas noches atrás nos animamos a preguntarnos qué es la democracia, hoy recuperamos tanto en méxico como aquí la idea de que estos Gobiernos que administran el capital están lejos de velar por los intereses comunes

.En solidaridad con las y los familiares de Ayotzi y con todo el pueblo mexicano, pero también comprendiendo que esa gesto no se trata de compasión sino de rebeldía, vaya esta nueva deriva para poner a disposición de las luchas los micrófonos, pero también para tejer esos puentes que nos permitan construir -abajo y a la izquierda- un mundo donde no nos desaparezcan, nos maten, nos envenene, un mundo donde sea posible la vida.

PROGRAMA #247 “Levantamientos populares: Lo que está pendiente – ¿O está empeorando?”

Juntarnos a pensar y a decir lo que nos pasa, sin oportunismos, sin juntarle votos a tal o a cual y dispuestos a la imaginación política popular, puede parecer un gesto ilusorio o imposible que algunos seres intentamos y otras personas, como Manuel Rozental, concretan.

Este activista y militante nacido en Colombia pero fuertemente atravesado por las luchas que se libran abajo y a la izquierda en cualquier rincón del mapa, se tomó el trabajo de transcribir una serie de ponencias propiciadas por la mexicana Cátedra Jorge Alonso y condensó esas voces –entre las que está también la suya- en el libro “Levantamientos populares: Lo que está pendiente – ¿O está empeorando?”.

El documento que pone la lupa en los acontecimientos que se sucedieron en Chile, Colombia y Ecuador y sobre ellos lanza vivencias y reflexiones acerca de las formas y las trampas, los anhelos y sus limitaciones y, siempre, el poder de unas organizaciones que no debieran dejarse atropellar por los fulgores de los espejitos de colores del capital, la jerarquía, la representación y lo institucional.

La edición de este volumen que compila valiosas y valientes reflexiones sobre la acción y las vallas a saltar para burlar la frontera de lo dado y de lo posible, es una iniciativa de Pueblos en Camino, tiene descarga gratuita en su web y convida, además, a que se hagan ediciones en papel cuyos dividendos queden para los grupos que propicien estos debates en nuestros países.

“Nos preparamos, recordamos, cosechamos, nos escuchamos y aportamos tejiendo delante del espejo de la rebeldía que reclama re-conocer-nos ante lo que nos somete, habita y pretende exterminarnos como brutos. Desde rebeldías tejedoras de territorios; hijxs de la Madre Tierra. Entregamos la escucha, los aportes y el tejido. Desafío pendiente: la certeza de la destrucción y muerte. Que la vida deje de ser apenas una posibilidad incierta, una utopía.
Aportamos voces de levantamientos desde los pueblos de la tierra ancestral, hasta encarar tiranías populares y las mafiocracias fascistas en ascenso. Persistencia, extensión y penetración del referente neutro desde conquistadores que hasta aquí y ahora cambian de máscara y disfraz. Referente neutro tan presente como invisible que define y condiciona todo lo posible, bueno, malo; violencia del poder, relaciones sociales, normalidad. Farsa-realidad de estados que surgen y perpetuamos”, puede leerse en el tormentoso prólogo.

La charla con el compañero Manuel –una voz reconocible para quienes hacemos y escuchamos este programa- le pone pasión y foco a estas problemáticas y despliega, además, su propio escrito acerca del rol estatal en un capítulo titulado “La libertad y el estado son incompatibles” y donde firma “Reconocer que vivimos a pesar de los estados y liberarnos”.

Palabras, persistencias, siembras y sueños que compartimos y que Manuel Rozental recrea con alegre rebeldía, con la sonrisa franca que podemos entregar cuando estamos entre pares, entre iguales, entre quienes nos sentimos con deseos de amasar ya mismo el pan del futuro que nos merecemos.

PROGRAMA #246 ¿Por qué viajamos a Andalgalá?

 

Este programa es un fruto; lo era antes porque se gestó reuniendo voluntades dispersas, ideas en llamas, inconformismos varios y así anda, renegando y preguntando; lanzando el verbo como pedradas contra lo dado y conocido; conociendo cada experiencia que se levanta y recogiendo las injusticias de este mundo bestial que se muerde la cola.

Pero esta suma de martes, de noches, de derivas, de tribu’s, tal vez estuvo buscando desesperadamente pasar de las palabras a los hechos y tejer con compas de diversas tradiciones y procedencias la decisión de ponernos en acción por una causa esencial, una pelea que a lo mejor sea la madre de todas las batallas por dar.

Y por eso hoy celebramos anunciar que somos parte de un colectivo que próximamente viajará a Andalgalá a gritar ya basta, a acompañar la digna rabia de las asambleas y las gentes que aguantan el embate del poder que quiere tumbar las montañas, llevarse el agua, pudrir el aire.

Lo hacemos entendiendo que somos apenas un medio, parte de los y las cualquieras que usa la voz y la cabeza para expresar aquello que piensa y siente en torno a la explotación y sus responsables y que a la vez quiere vislumbrar de qué manera nos inventamos un porvenir común.

En ese plano les preguntamos a compas con quienes hacemos esta travesía grupal ¿por qué viajamos a Andalgalá? Como un modo de recrear las respuestas, las razones y los sentires de una actividad que nos está ocupando tiempo, esfuerzo y alegría, que ya tuvo algunas movidas y que aguarda por nuevas citas previas en busca de que todo resulte, de que florezca el encuentro.

Podemos intentar ser muchos, o ser varias o un montón de pocos de momento, pero esta pelea es más vasta y honda, es una disputa por re-conocernos, por construir un nosotras, un nosotros, un nosotres que tenga la forma y la modalidad que se pueda pero que tome nota con certidumbre algunas cosas: que todo artilugio legal o institucional sirve para resistir y ganar tiempo pero que no es por ahí, que ni la justicia ni los poderes del capitalismo patriarcal y colonial van a dar una respuesta y, por tanto y al mismo tiempo, tenemos que compartir de modo horizontal, sin jerarquías ni profesionales del liderazgo.

Ojalá que este gesto sea el primero de muchos tan necesarios y vitales como este inaugural y sigamos andando en busca de abrazos y horizontes, de compañías y quimeras, de anhelos por cumplir sabiendo que quedarán otros por emprenderse porque el enemigo ataca y al reconocerlo hacemos camino al andar en busca del mañana.