PROGRAMA #102 Apuntes sobre la normalidad

Estamos en problemas. La presunción dejó hace tiempo de ser novedad y se ha transformado en una certeza que procuramos explorar y cuestionar cada martes por la noche desde el aire de La Tribu.

Charlamos con quienes luchan y resisten, contamos experiencias de quienes montan otras lógicas para accionar e indagamos en los mecanismos de la subjetividad que nos colocan a merced del mecanismo bárbaro del capital, pero no hacemos olas.

Hoy, en Después de la Deriva iremos por esas sendas temáticas que nos definen aunque la apuesta renovada es también cuestionar algunos de esos lugares amables a los que nos llevan nuestros propios vientos y que terminan convirtiendo la rabia en gesto previsible carente de toda inventiva.

¿De qué manera rompemos la corriente individual y egoísta? ¿Cuáles son las limitaciones y potencias de lo colectivo? ¿Qué ocurre cuando se naturalizan los modos que tenemos de organizar el cuestionamiento a lo establecido? ¿Hay modo de desmontar las nociones del éxito? ¿Cuánto opera el elogio a las identidades para colocarnos en ese molde?

Seguir articulando las maneras de construir los rudimentos para no quedar únicamente en las que parecen ser buenas intenciones es la tarea que queremos abordar sin maquillajes ni disimulos. Es la manera que encontramos de darle sentido a la decisión de seguir andando a partir de la igualdad.

PROGRAMA #101 Pueblos fumigados

El impacto del uso de los agrotoxicos sobre los pueblos lindantes a los campos, la calidad y seguridad de la comida y las alternativas agroecologicas son tres patas del modelo de  producción alimentario cuyo único objetivo es la reproducción de la riqueza de los mismo de siempre.

Si en Después de la Deriva visitamos ya experiencias que resisten a esta lógica, tanto desde la producción como desde el consumo, nos faltaba la pata tal vez más cruda y más visible del envenenamiento: los pueblos fumigados.

Avionetas que pasan sobre escuelas tirando agroquímicos, gobiernos locales que fomentan la explotación de los campos a cualquier precio, aumento de la prevalencia de cáncer, abortos espontáneos, diabetes, malformaciones y enfermedades respiratorias son algunos de los síntomas claros que, sin embargo, Estado y empresas se niegan a aceptar.

Se necesitan estudios científicos de laboratorio específicos para demostrar la toxicidad de estos productos cuando sus efectos están a la vista? Existe la posibilidad de hacer un buen uso de los agrotoxicos?

Es la regulación de los metros de fumigación la solución posible o deseable ante esta problemática?

Cómo dirimen los habitantes de estos pueblos la tensión entre el trabajo y ser intoxicados?

Cómo se organizan los pobladores para resistir?

Vaya otra deriva para pensar una aspecto central del mundo que deseamos construir dónde el alimento no sea un negocio, sino una posibilidad de encuentro y el sustento material de nuestra existencia.

 

PROGRAMA #100 Las calles son nuestras

La calle como espacio es un sitio que invita a diversas posibilidades en clave colectiva y de disputa que pasan por tomarla, ocuparla, llenarla de contenidos y permitir la libre circulación de personas e ideas.

Pero y además, es un lugar donde las subjetividades grupales recogen memorias y tradiciones de revueltas y rebeldías que abrieron cauces para el trabajo, la expresión, la política.

Con esas premisas como intenciones seductoras, esta noche en la centésima emisión de Después de la Deriva a través de La Tribu queremos agitar ese ámbito que nos convoca a partir de las experiencias de compañeros y compañeras que la habitan vitalmente.

Tomar el espacio urbano para la creación, la protesta, la denuncia, el intercambio se nos aparece como un destino común y convocante para caminar la siempre dificultosa geografía urbana como ámbito donde desplegar otras formas de encontrarnos, pensar y hacer.

¿Son tiempos complejos para ocupar creativamente las calles? ¿Toda movilización pone en cuestión la lógica del poder? ¿Existen nuevas maneras de intervenir en lo urbano? ¿Esas intervenciones conllevan la posibilidad de un gesto político igualitario? ¿Se puede formar comunidad entre cemento, adoquines y bocinazos?

Acerca de las formas de ser y de estar en lo público hablaremos hoy aquí con la explícita intención de no tropezar con las mismas piedras ni seguir las flechas establecidas para, en tal caso, tratar de desplegar las acciones y las palabras que nos inspiren a echarnos a andar en pos de ese futuro emancipador que seguimos teniendo como horizonte hace ya 100 noches.

 

 

PROGRAMA #99 Cherán, un pueblo sin partidos políticos

El 15 de abril de 2011 los habitantes del pueblo purépecha de Cherán, en el estado mexicano de Michoacán, expulsaron a las autoridades y la policía local tras un conflicto que había estallado a partir de la tala indiscriminada de su bosque. Desde entonces se autogobiernan.

Para quienes abrazamos la idea de la no representación, conocer estas experiencias de democracia directa es una tarea necesaria y urgente. Primero, porque refuta la teoría de que se trata de una tarea imposible.

Pero, fundamentalmente, porque en estas historias habitan las potencias y las dificultades que debemos conocer, estudiar y trabajar si queremos que estas realidades se multipliquen.

Y en este camino de cuestionarlo todo nos animamos a una pregunta incómoda también ¿Basta el autogobierno para abandonar el capitalismo y los modos de relaciones sociales establecidos a partir de él?

Y a la inversa ¿Sería posible otra forma de organizar la vida común por fuera del capitalismo que no sea con un autogobierno? ¿Qué pasa con la delegación y la representación en esos contextos? ¿Una vez que los conflictos ceden, es igual la participación de la comunidad?

Cherán es hoy una marca singular en el mapa de la política de un país donde hace 25 años alumbró la gesta zapatista, pero, además, se erige como espejo posible para una organización social y económica que, al mismo tiempo, se nutre de la rica tradición de los pueblos originarios y se proyecta hacia un futuro diferente al que el poder configura con todos sus limitantes.

Se trata de un nuevo viaje que emprendemos desde La Tribu y que más que nunca nos empuja a pensar y a poner en hechos y palabras lo que aspiramos a que asome Después de la Deriva tras vencer las barreras que levantan el capital, sus métodos y sus subjetividades.